Del seguimiento del Quebrantahuesos
al proyecto "Por un Pirineo Vivo”
o que es hoy para muchos conocido, que el Quebrantahuesos es una especie en peligro de extinción, cuya población europea más importante se encuentra en los Pirineos, con 123 parejas y 472 Individuos aproximadamente, era ignorado y desconocido para la mayoría de la población en los años 80. Como el resto de aves rapaces había sido objeto de persecución sistemática y desprecio.
    Ornitólogos y naturalistas iniciaron los primeros trabajos para saber donde y cuantos quedaban. En los años 90 se formalizan los censos y seguimientos de la especie ya promovidos por la Administración, y poco a poco vamos conociendo más del estado de sus poblaciones y el valor de su presencia como indicador del estado de conservación de un territorio.
    La Directiva de Aves, los Catálogos de Especies Amenazadas y la Directiva hábitats, dan carta de naturaleza y entidad a las acciones de gestión para la conservación, que va ampliándose conceptualmente, de los individuos a las especies y de estas últimas a los hábitats.
    En otro ámbito, la realización del proyecto “Por un Pirineo Vivo” es hoy en día posible gracias al trabajo precedente realizado por las entidades beneficiarias en otros programas de conservación de la naturaleza (programas LIFE, programa INTERREG II).
     Además queremos trabajar en común y para ello “Por un Pirineo Vivo - Pyrénées Vivantes”, nos ofrece esta oportunidad de colaboración y optimización de conocimientos y recursos, en el que el Quebrantahuesos es una seña de identidad importantísima de la biodiversidad pirenaica, pero no la única, avanzando en acciones de educación ambiental y desarrollo sostenible a través de la promoción de la gestión concertada.
De la conservación de las especies
a la gestión sostenida de los territorios
os Pirineos suponen una barrera montañosa de casi 500 kilómetros de longitud . Con cimas que superan los 3000 metros de altitud esta cordillera posee un patrimonio natural excepcional constituyendo uno de los refugios de vida silvestre más relevantes del continente europeo, gracias al aislamiento milenario a que se han visto sometidos por ser un lugar fisiográficamente abrupto y climáticamente duro.

     Disfrutar de este recurso y garantizar su conservación para las generaciones venideras pasa por una gestión sostenible de sus espacios naturales en sintonía con las poblaciones locales que viven en el territorio.
     “Por un Pirineo Vivo” propone acciones globales de educación medioambiental y medidas concretas dirigidas hacia la conservación de la biodiversidad de los ecosistemas de montaña. Las acciones del proyecto van dirigidas a incentivar un cambio de actitud en las poblaciones pirenaicas sobre la conservación de la naturaleza, ya no como un factor limitante, sino como un factor generador de calidad ambiental y por lo tanto creador de prosperidad.
     La calidad de sus paisajes, la riqueza de sus especies de fauna y flora deben preservarse como un capital, como un patrimonio que hay que valorizar, de manera que contribuya entre otras actividades, a mejorar el nivel de vida de los habitantes pirenaicos.
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Copyright de las fotografías: Gwenaelle Plet, Philippe Serre, Sam Marguet, F.C.Q. y Francisco Márquez